Alberto Mechoso Méndez (Pocho,1936-1976)
Alberto “Pocho” Mechoso, al igual que otros tantos Orientales del Río de la Plata, fue hijo de humildes trabajadores, de Trinidad. Desde muy pequeño junto a sus hermanos se crió en el trabajo, hijo de la calle, aprendió todo de ella.
Rápido como un trompo, sus pensamientos y los de sus hermanos fueron tomando de a poco velocidad. Tres hermanos, los tres anarquistas, desde ese domicilio político contribuyeron a las distintas organizaciones gremiales y populares del Uruguay, participando activamente en los gráficos, obreros de la carne, repartidores, etc.
El Cerro y la Teja, dos barrios obreros de Montevideo, fueron los lugares que los vieron crecer y madurar. Se acercan los años cincuenta y el Pocho cae por prima vez preso.
Seis largos años los vivió en la prisión de Punta Carretas, donde conoció nuevos compañeros: Malatesta y Luís Fabri. Con estos italianos de principio de siglo aprendió un poco más sobre las luchas populares y la necesidad de consolidar un programa y una herramienta específica de los anarquistas hacia al conjunto del pueblo.
Más tarde, fuera de prisión, su larga e intensa militancia por la recién creada Federación Anarquista uruguaya. Junto con su hermano Juan Carlos, con los Gatti, con Santa Romero, León Duarte y tantos otros generosos militantes del socialismo, hicieron parte de una de las mejores épocas de las luchas populares de los trabajadores y el pueblo oriental.
Son los años sesenta y como dice la canción “entre estudiantes con flequillos y dulces guerrillas urbanas con pantalones de campanas”,se construye el gigante popular, es el nacimiento de la Central Nacional de Trabajadores, del Congreso del Pueblo, de la Tendencia combativa, de la resistencia obrera y estudiantil, todas hijas de diversos y múltiples empeños estratégicos de la izquierda de intención revolucionaria, y por supuesto de la Fau, del aporte importante de sus sencillos y humildes militantes, entre ellos el Pocho Mechoso.
Corren los años 70 y el Pocho se encuentra clandestino en Argentina, esta vez construyendo y diseñando desde la Fau y con diversos militantes, un nuevo “embase” o instrumento político de los trabajadores orientales para organizar las coordenadas políticas de resistencia a la dictadura cívico-militar uruguaya (PVP).
Cae nuevamente preso, pasa por los centros de detención clandestina, es trasladado a la automotora Orletti y luego desaparecido en el 76, por más de 30 años.
Desde la Secretaría de los derechos humanos de Argentina, a finales del pasado mes de mayo se identificaron los restos del Alberto Mechoso, obrero de la carne, militante de la Fau-PVP, anarquista expropiador, educado en la acción directa y parte de una larga tradición de generosos militantes del socialismo y la libertad.
Por último unas palabras que lo describen desde la cercanía y el cariño de su hermano Juan Carlos: “Pocho era el sobrenombre público o Martín, que era el nombre de batalla, mantuvo siempre sus costumbres, su cultura de hombre bien del pueblo.
Muchacho de barrio, con la calle de la buena, autodidacta, lector, modesto y con un profundo sentido de pertenencia a los de abajo, dejó una marca imborrable”.
Este sentido homenaje es pues para todos los luchadores sociales y constructores populares que hasta el día de hoy siguen desaparecidos.
¡HASTA LA VICTORIA SIEMPRE!
ARRIBA LOS QUE LUCHAN!